La forma en que activas tu cuerpo por la mañana establece el ritmo para el resto de tus actividades.
Una vez activo, la elección de la ropa y el calzado marcarán la diferencia en tu día. Un calzado estructurado y ropa que permita un rango de movimiento completo evita restricciones físicas.
Nota
No es necesario forzar los estiramientos. Escucha tu propio límite. Si sientes dolor (más allá de un estiramiento leve), detén el movimiento.
Hacer esta rutina 3 veces por semana es mejor que ninguna, pero hacerla todos los días crea un hábito que el cuerpo espera y agradece.
Si es posible, realiza estos ejercicios cerca de una ventana. La luz natural ayuda a regular tus ritmos circadianos.
La mañana es solo el principio. Aprende cómo mantener esta vitalidad durante tus horas laborales o de descanso.
Conoce el Descanso Activo